Juan Delgado, Oxnard CA: RIP // QEPD

“Muchas veces leemos sobre activistas asesinados y asesinadas en Honduras, México o en algún otro país luchando contra el imperialismo en el mundo pero pocas noticias acerca de los y las que mueren en los países imperialistas.
Los países imperialistas con sed insaciable por el dinero y el poder.
Los países imperialistas que matan a su propia población lentamente, los países imperialistas que envenenan día día sus campos para que la producción se incremente.
Los países imperialistas que actúan en base a las ganancias sin importar que nuestros niños respiren veneno.
Los países imperialistas que invierten poco para que sus dividendos sean múltiplicados silenciosamente por cánceres en la piel, páncreas o hígado.
Los países imperialistas que promulgan la preocupación por la humanidad mientras firman a favor de los asesinos inversionistas que multiplican las vidas humanas por carcinogenos ahorros hechos a la producción.
En los países imperialistas se muere lentamente “en favor” de monosanto, petroleo, de los extensos campos explotados forzosamente con pesticidas altamente letales.

En memoria de Juan Delgado, activista social que peleo por los derechos de la clase trabajadora y por el vecindario.  – Ludi Divi, CTPAP

VIDA, MUERTE Y QUÍMICOS: FRESAS Y PETRÓLEO EN LOS LLANOS DE OXNARD, CA.

“Juan Delgado falleció la semana pasada y quería decir unas palabras acerca de él y nuestra cultura, que considera la gente como piezas desechables de de la gran máquina de producción. Hare referencia a un artículo de Natalie Cherot, quien escribió una historia de la vida de Juan Delgado y la relación letal con compuestos químicos industriales.
Cuando se exponen a los trabajadores a recoger nuestras cosechas y los niños que asisten a las escuelas junto a los campos agrícolas que permiten la aplicación del fumigante bromuro de metilo culpable de la pérdida de hígado nosotros estamos matando a Juan Delgado.
Cuando permitimos el cancerígeno benceno y otros líquidos de la producción de residuos nocivos se inyecten en un viejo pozo al lado de un barrio residencial, nosotros estamos matando a Juan Delgado.
Cuando permitimos que las compañías petroleras realicen la explosión de 10.000 a 20.000 barriles de cocción al vapor utilizando el producto químico a 2,500 pies bajo tierra, empujando a través del acuífero a las arenas de alquitrán a 300 grados Celsius para recoger unos barriles más de petróleo de calefacción, nosotros estamos matando a Juan Delgado
Cuando permitimos que el agua en una cisterna de riego sea aplicada a un campo de brócoli, nosotros estamos matando a Juan Delgado.
Cuando pensamos que 60 inspectores pueden vigilar 50.000 pozos de petróleo en California, muchos de los cuales sirven como pozos de inyección de residuos, nosotors estamos matando a Juan Delgado.
Juan fue un amigo mío. Su muerte trajo lágrimas a mis ojos. Él no mereció morir porque luchaba por la vida.
Qué trágica es nuestra existencia que nos condenan a los menos afortunados a sufrir así!” – Steve Nash

DelgadoENG

Juan Delgado passed away last week and I wanted to say a few words about him and our culture that considers people as disposable parts of a vast machine.
I will be referencing an article by Natalie Cherot, who wrote a story profiling Mr. Delgado and our lethal relationship with industrial chemical compounds.
When we expose the workers who pick our crops and the kids who attend the schools next to agricultural fields that allow the application of the liver-wasting fumigant methyl bromide, we are killing Juan Delgado.
When we allow carcinogenic benzene and other harmful waste production fluids to be injected into an old well next to a residential neighborhood, we are killing Juan Delgado.
When we allow the oil companies to blast 10,000 to 20,000 barrels of steaming, chemical-laced water 2,500 feet underground, pushing through the aquifer and heating the tar sands to 300 degrees Celsius to collect a few more barrels of oil, we are killing Juan Delgado.
When we allow the oily water in an irrigation cistern to be applied to a broccoli field, we are killing Juan Delgado.
When we think that 60 inspectors can police California’s 50,000 oil wells, many of which serve as waste injection wells, we are killing Juan Delgado.
Juan was a friend of mine. His death brought a tear to my eye. He did not deserve to die because he wanted to earn a living.
How tragic is our existence that we doom the less fortunate to suffer so! –
Steve Nash

 LIFE, DEATH & CHEMICALS: STRAWBERRIES AND OIL ON THE OXNARD PLAINS

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s